© ® Texto e idea original de M. Ruiz
¿Es un camión gigante? ¿Es el AVE? ¿Las obras del Metro? ¿Es Flo corriendo una maratón? Pues no, fue un terremoto, y por lo visto, el gobierno no tiene la culpa. La oposición piensa que si, ya que no se preocupa de hacia dónde van las placas tectónicas, y claro van a proponer una moción de censura contra el ministro del interior (si no lo pillas, vamos mal). En fin, que estás tu tranquilamente en casa y empieza a menearse la lámpara, a abrirse las puertas del armario, a moverse la cama... Como la niña de “El Exorcista”, pero sin vomitar. Y por favor, las placas tectónicas no tienen nada que ver nada con Carlos el Yoyas (placa placa) ni con Arancha Bonete (por las tectónicas que se gasta).
¿Habéis visto a los niños repelentes de “sabes más que un niño de primaria”? ¿De dónde los han sacado? ¿Serán hijos de Petete? A ver si cuando estos cumplan 40 se lo siguen sabiendo. Porque seamos francos, bueno mejor sinceros, cuando tú estabas en clase de aritmética y te decían “extrae la ecuación del diferencial y despeja la incógnita”, tú pensabas “la incógnita es saber para qué leches me va a servir esto”. No sé, ¿en la frutería? “Señora, póngame una tercera parte de la raíz cuadrada de 9”. Y la señora… ¿Ein? Que me dé una manzana, coño. ¿Y el latín? Aparte de carpe diem, rosa rosae y amen… el latín es tan útil como una bicicleta sin sillín, salvo que sean un vicioso, claro.
Hablando de vicios, el presidente de Venezuela tiene uno, que es mandar, y por eso ahora el colega quiere reformar la constitución para que le reelijan indefinidamente… Es curioso, a muchos nos parece que en vez de indefinido la palabra que más le cuadra es la de dictadura. Y dice, “y si no me voy”. ¡Pero como te vas a ir si no te van a poder echar! Esto es como si yo digo, ahora voy a ser presidente de la comunidad de vecinos para toda la vida… ¡Diosssss que horror!
Los de la Bolsa están preocupados por las hipotecas… ¿Y nosotros que somos las que las pagamos, qué, qué nos den? Esto ya es un cachondeo, porque el BCE les inyecta una pasta para que no se pongan nerviosos, ¿y a nosotros qué nos inyectan? Ya que no nos inyectan pasta, nos deberían inyectar moral, que de eso nos hace falta. Una llamadita del BCE diciendo “venga chaval, que tú puedes, vas a dejar que unas decimillas del euribor puedan contigo, vamos con un par, a tomar por culo las vacaciones y los caprichitos, que tú puedes… paga, paga, no seas un puto moroso”.
El verano se nos escapa de las manos, la vuelta al cole, los días más cortos, el frío y la lluvia, los resfriados y la gripe (incluida la aviar), el trabajo sin horario de verano… ¡Joer qué alegría nos entra a todos en el cuerpo en Septiembre! ¡Y nos quejamos de la cuesta de Enero! Que no, que también hay cosas buenas, un montón de cosas buenas, espera que haberlas las hay, por ejemplo, a los políticos se les acaban las vacaciones… no esta no vale, tienen que ser cosas reales… ¡Vuelve Buenafuente, Motos, Hache, Patricia Conde…! Al menos, ellos se encargan de dibujarnos una sonrisa, que no es poco… ¡Ah!, y ya no ponen verano azul hasta el año que viene, que no es poco.
La “rossflexión” tonta de la semana…
Nos molestan muchas cosas en esta vida. De hecho, a los que fuman les molesta el humo de los demás pero no el suyo, que viene a ser como los pedos, que los tuyos no te molestan, incluso el aroma lo encuentran agradable… ¡pues nada que se hagan una colonia a ver que tal les va! “Eau de Peau”, un aroma inconfundible.
Pero nuestro “tiquismismo” no tiene límites, si tienes una carta de restaurante muy pequeña dices “joer vaya mierda qué poca cosa”, pero si te presentan una carta con 300 opciones dices “joer vaya mierda no sé qué elegir”. Da igual como sea la carta, tú te cagarás en ella aunque venga adornada con pepitas de oro… “Pepitas de oro, qué horteras, seguro que son falsas”.
¿Y cuando nos tomamos muchas molestias en algo y la gente no te lo agradece? Es una molestia voluntaria, pero al ver que la gente no te da las gracias, te molesta que te cagas. Por ejemplo, organizas una fiesta sorpresa que estás dos semanas con la tensión por las nubes, con taquicardias, manipulando secretos, evitando filtraciones de los que suelen cagarla y llega el día y el homenajeado/a te dice: “Gracias”. ¿Gracias, GRACIAS? ¿Cómo que gracias?, me tendrías que besar la suela de los zapatos tras mi titánico esfuerzo pedazo de ser humano, trozo de carne sin sentimientos, que hasta una loncha de bacon demuestra más cariño al ser frito.
Pero si hablamos de la molestia extrema es la de los ronquidos, te molestan los de los demás, pero los tuyos, que parecen puras y duras imitaciones de hipopótamos en celo demostrando su valor, los cuales se oyen a 4 kilómetros de distancia y se pueden llegar a confundir con carreras de formula 1, no te molestan. Y algunos se creen que con unas tiritas en la nariz dejarán de erupcionar por la boca… ¿Acaso se puede tapar el sonido de un motor de avión con una cinta adhesiva?
Pues eso, molestar molestamos, nos moleste o no.
Desde la ciudad de las obras eternas, y casi siempre, molestas,
Ross
¿Es un camión gigante? ¿Es el AVE? ¿Las obras del Metro? ¿Es Flo corriendo una maratón? Pues no, fue un terremoto, y por lo visto, el gobierno no tiene la culpa. La oposición piensa que si, ya que no se preocupa de hacia dónde van las placas tectónicas, y claro van a proponer una moción de censura contra el ministro del interior (si no lo pillas, vamos mal). En fin, que estás tu tranquilamente en casa y empieza a menearse la lámpara, a abrirse las puertas del armario, a moverse la cama... Como la niña de “El Exorcista”, pero sin vomitar. Y por favor, las placas tectónicas no tienen nada que ver nada con Carlos el Yoyas (placa placa) ni con Arancha Bonete (por las tectónicas que se gasta).
¿Habéis visto a los niños repelentes de “sabes más que un niño de primaria”? ¿De dónde los han sacado? ¿Serán hijos de Petete? A ver si cuando estos cumplan 40 se lo siguen sabiendo. Porque seamos francos, bueno mejor sinceros, cuando tú estabas en clase de aritmética y te decían “extrae la ecuación del diferencial y despeja la incógnita”, tú pensabas “la incógnita es saber para qué leches me va a servir esto”. No sé, ¿en la frutería? “Señora, póngame una tercera parte de la raíz cuadrada de 9”. Y la señora… ¿Ein? Que me dé una manzana, coño. ¿Y el latín? Aparte de carpe diem, rosa rosae y amen… el latín es tan útil como una bicicleta sin sillín, salvo que sean un vicioso, claro.
Hablando de vicios, el presidente de Venezuela tiene uno, que es mandar, y por eso ahora el colega quiere reformar la constitución para que le reelijan indefinidamente… Es curioso, a muchos nos parece que en vez de indefinido la palabra que más le cuadra es la de dictadura. Y dice, “y si no me voy”. ¡Pero como te vas a ir si no te van a poder echar! Esto es como si yo digo, ahora voy a ser presidente de la comunidad de vecinos para toda la vida… ¡Diosssss que horror!
Los de la Bolsa están preocupados por las hipotecas… ¿Y nosotros que somos las que las pagamos, qué, qué nos den? Esto ya es un cachondeo, porque el BCE les inyecta una pasta para que no se pongan nerviosos, ¿y a nosotros qué nos inyectan? Ya que no nos inyectan pasta, nos deberían inyectar moral, que de eso nos hace falta. Una llamadita del BCE diciendo “venga chaval, que tú puedes, vas a dejar que unas decimillas del euribor puedan contigo, vamos con un par, a tomar por culo las vacaciones y los caprichitos, que tú puedes… paga, paga, no seas un puto moroso”.
El verano se nos escapa de las manos, la vuelta al cole, los días más cortos, el frío y la lluvia, los resfriados y la gripe (incluida la aviar), el trabajo sin horario de verano… ¡Joer qué alegría nos entra a todos en el cuerpo en Septiembre! ¡Y nos quejamos de la cuesta de Enero! Que no, que también hay cosas buenas, un montón de cosas buenas, espera que haberlas las hay, por ejemplo, a los políticos se les acaban las vacaciones… no esta no vale, tienen que ser cosas reales… ¡Vuelve Buenafuente, Motos, Hache, Patricia Conde…! Al menos, ellos se encargan de dibujarnos una sonrisa, que no es poco… ¡Ah!, y ya no ponen verano azul hasta el año que viene, que no es poco.
La “rossflexión” tonta de la semana…
Nos molestan muchas cosas en esta vida. De hecho, a los que fuman les molesta el humo de los demás pero no el suyo, que viene a ser como los pedos, que los tuyos no te molestan, incluso el aroma lo encuentran agradable… ¡pues nada que se hagan una colonia a ver que tal les va! “Eau de Peau”, un aroma inconfundible.
Pero nuestro “tiquismismo” no tiene límites, si tienes una carta de restaurante muy pequeña dices “joer vaya mierda qué poca cosa”, pero si te presentan una carta con 300 opciones dices “joer vaya mierda no sé qué elegir”. Da igual como sea la carta, tú te cagarás en ella aunque venga adornada con pepitas de oro… “Pepitas de oro, qué horteras, seguro que son falsas”.
¿Y cuando nos tomamos muchas molestias en algo y la gente no te lo agradece? Es una molestia voluntaria, pero al ver que la gente no te da las gracias, te molesta que te cagas. Por ejemplo, organizas una fiesta sorpresa que estás dos semanas con la tensión por las nubes, con taquicardias, manipulando secretos, evitando filtraciones de los que suelen cagarla y llega el día y el homenajeado/a te dice: “Gracias”. ¿Gracias, GRACIAS? ¿Cómo que gracias?, me tendrías que besar la suela de los zapatos tras mi titánico esfuerzo pedazo de ser humano, trozo de carne sin sentimientos, que hasta una loncha de bacon demuestra más cariño al ser frito.
Pero si hablamos de la molestia extrema es la de los ronquidos, te molestan los de los demás, pero los tuyos, que parecen puras y duras imitaciones de hipopótamos en celo demostrando su valor, los cuales se oyen a 4 kilómetros de distancia y se pueden llegar a confundir con carreras de formula 1, no te molestan. Y algunos se creen que con unas tiritas en la nariz dejarán de erupcionar por la boca… ¿Acaso se puede tapar el sonido de un motor de avión con una cinta adhesiva?
Pues eso, molestar molestamos, nos moleste o no.
Desde la ciudad de las obras eternas, y casi siempre, molestas,
Ross

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