© ® Texto e idea original de M. Ruiz
El fin de semana pasado vi un partido de fútbol y lo que más me llamó la atención, fue el final. Si porque empezaron a darse besos unos a otros y luego se cambiaban la camiseta toda sudada entre ellos… ¡qué asco por favor! Luego pensé, ¿y si esto mismo lo hiciéramos después de una reunión con otra empresa? ¡Hala, todos cambiándose las camisas en medio de la sala! “Perdona, ¿nos cambiamos la corbata?, es que esa que tienes me viene genial para una boda”. Y aquí viene un problema, porque los jugadores de fútbol son todos más o menos delgados, pero en la oficina te puede tocar la camiseta de Gasol o la de Jabba el Hut… Y muchos, aunque no sean futbolistas también sudan porque pasan del chiquiuauannnn…
Y hablando de sudar, un paquistaní ha entrado en el record guiness por levantar 62 kilos… ¡con una oreja! ¿Y eso, sirve de algo? Pues si, porque si puede llevar 100 kilos entre las dos orejas, no sabes lo cómodo que es ir al carrefun, te cuelgas las bolsas en las orejas y hala, que le den por culo al carrito. Eso sí, al final las tiene que ir arrastrando como si fuera un Cocker Spaniel: “Cariño, ya llegas con las orejas comidas de mierda, te he dicho que no las arrastres, que se te mete de todo, mira, una rupia”.
En Estados Unidos por lo visto, si no conduces pedo y drogado, no estás a la moda. La última en sumarse a las amigas Britney, Paris y demás ganado ha sido la hija adoptiva de Lionel Richie… “Nicole”. El padre ha declarado: “Mira que le dije que nada de alcohol y drogas si conducía… No sé como puede tener tanto morro”. Pues lo primero, deberías mirarte en el espejo, porque tú al beber no absorbes, sino que abduces la bebida con esos labios que parecen dos solomillos. Eso sí, tu al menos cantabas de otra manera, no como tu hijita…
Bono, no el de “ej que me gujta el jamon jerrano”, sino el cantante, ha compuesto una canción para el nuevo disco de las Spice Girls… Bono, coño, está bien que defiendas las causas perdidas y que colabores en causas benéficas, pero eso no es benéfico… ¡tú encima anímalas, con lo tranquilitas que estaban! ¿Y cual será el título? “A bilibili uan, again”. Ya puestos, hazle una canción al Leonardo Dantes “have names one thousand, have names one thousand, the viril member”… manda cojones, nunca mejor dicho.
Si te olvidas las llaves del coche, pase... Si te olvidas el tupper con la comida, pase… Si te olvidas ir a trabajar, también pase… Pero si te olvidas un bote de pastillas de uranio en medio del campo, ERES GILIPOLLAS. Pues si, pero ya han dicho que tranquilos, que el bote era hermético y no hay peligro. ¿Y si las pilla un pensionista y se las traga como si fueran gelocatiles? Tendríamos al anciano galáctico: “Churri, no sé que me pasa, pero además de estar empalmao, se me enciende como un sable láser, ven p’acá que te voy a iluminar”. “¿Pero Manolo que es eso? Tu eso no me lo metes, que me vas a iluminar como a una calabaza de Halloween “. En fin, dentro de poco perderán una bomba y dirán que no pasa nada, que es de King Africa.
La “rossflexión” tonta de la semana…
El perro es el mejor amigo del hombre… ¡y una mierda! Bueno, puede serlo si eres zoofilico, pero si no, ¿amigo de qué? Te babea, te llena de pelos, te muerde los muebles, se mea, se caga, a veces te muerde… ¡menudo amiguito! Sólo le falta robarte dinero, pero claro, para eso tendría que ser perro político, y de momento, tienen cuatro patas y no dos…
Aún así, si decimos que es nuestro mejor amigo, ¿por qué le despreciamos? Quiero decir, si un amigo “humano” te hace una putada, es un “perro”, y si una tía le roba el novio a otra es una “perra”, por lo que de momento el concepto perro… por los suelos. ¡Si incluso nos los comemos con ketchup y mostaza! Los pobres perros salchicha, que ven el camión de Oscar Mayer y salen corriendo como pueden los animalicos, que parece que les han estirado con un muelle….
Los perros son ágiles, les gusta correr, saltar, ir a por el palito (uno de los juegos más humillantes que puedan existir, lanzarle un palo para que lo traiga una y otra vez hasta el aburrimiento… pero es que encima, el que se aburre eres tú, de tirar el palo). En resumen, que les va la marcha a los perros, pues nosotros nos inventamos la palabra “perrear”, que quiere decir que hacemos menos que los concursantes de Gran Hermano (incluido el no pensar).
Y casualidades de la vida, algunas veces los perros parece que van colocados porque hacen cada tontería, por ejemplo, perseguirse el rabo… ¿por qué? Parece que se han fumado un porro y confunden el rabo con un hueso… Es lo que se suele llamar el efecto PERRO-PORRO. Eso por suerte no lo hacemos nosotros, más que nada porque no llegamos con la boca… pero los porros si nos los fumamos.
Y desde aquí quiero romper una lanza a favor de los perros (que otro día hablaremos de por qué hay que romper una lanza para eso, pero bueno), porque dicen que los gatos son muy listos, que los gatos son la monda lironda… pero, ¿habéis visto alguna vez gatos policía, gatos rescatadores o gatos guía? Ni tan siquiera sirven para la legión, que para eso ya tienen una cabra… Así que ya hablaremos otro día de los gatos, a lo que yo llamo “los euribor”, porque solo les mueve el interés a los jodíos…
En fin, “perros a la mar”… ¿o eran los pelos? ¿Y por qué íbamos a tirar pelos al mar? De verdad, que el que escribió algunos refranes, ese si fumó unos buenos porros.
Desde la ciudad de las obras eternas, perras obras,
Ross
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario