LAS P... ESPERAS
Esperar… ¿Te gusta esperar? Pues la verdad, no. Aunque de hecho, si repasamos un día, solemos esperar nos guste o no. Si eres como yo, tienes que compartir el baño, por lo que ya tienes que empezar la mañana esperando, esperas a coger el autobús, el taxi, a que te recojan, o esperas forzosamente en un atasco… Esperas para subir en el ascensor, esperas a que arranque tu PC, esperas para tomar un café, esperas todo el día que llegue la hora de salir, para volver a esperar, haciendo cola en el supermercado, para aparcar el coche, para usar una máquina en el gimnasio, para ducharte, esperas al camarero para que te traiga de cenar, esperas a que empiece tu programa favorito, incluso a veces esperas un poco para poderte ir a dormir… ¡Todo el día esperando! Pero… ¿qué esperamos? El que espera desespera, y a veces, se nos nota, la desesperación digo, no la espera. Y otro día hablamos de las colas de espera, que eso ya es el sumum de las esperas, como si fuera un master de muchas horas, pero aburridas y tendenciosas, pero eso, otro día, por lo que habrá que “esperar”…
El Lunes que viene prometo descubrir un nuevo enigma existencial… aquí, gratis, en mi Blog.
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